There are no Foreignors in Christ

01-07-2018Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 43, No. 1

The focus of today's readings is on outsiders, for on Epiphany we celebrate the manifestation of the Lord to all people. In Isaiah, the Chosen People themselves are outsiders, for they are returning from fifty years of exile to a desolate Jerusalem. The city and the temple needed to be rebuilt. Looking outward, they had faith that Jerusalem would soon shine forth as a beacon to foreign lands. In the Gospel, the magi traveled to Bethlehem from afar to seek the child. They were foreigners, and they are the first in Matthew's Gospel to pay Jesus homage. The passage ends with the magi spurning Herod as they returned home, but Matthew goes on to tell how the Holy Family fled to Egypt in order to avoid the homicidal king. The infant Jesus and his parents become refugees in a foreign country, a country which had been a sworn enemy centuries before. Exiles, foreigners, and refugees; they play the main roles in today's readings. They play the main role in the formation and the mission of the Church. Truly, we are all "members of the same body" (Ephesians 3:6). There are no foreigners in Christ.

Do you welcome those looking for a home—in your parish, your community, your country?

No existen los Extranjeros en Cristo

El enfoque de las lecturas de hoy está en los forasteros, ya que en la Epifanía celebramos la manifestación del Señor a todas las personas. En Isaías, los elegidos son forasteros, ya que vuelven de los cincuenta años de exilio a una Jerusalén desolada. La ciudad y el templo necesitaban ser reconstruidos. Mirando hacia afuera, tenían fe en que Jerusalén pronto brillaría como un faro para tierras extranjeras. En el Evangelio, los magos viajaron a Belén desde lejos para buscar al niño. Eran extranjeros, y son los primeros en el Evangelio de Mateo en rendirle homenaje a Jesús. El pasaje termina cuando los magos rechazaron a Herodes cuando regresaban a casa, pero Mateo continúa contando cómo la Sagrada Familia huyó a Egipto para evitar al rey homicida. El niño Jesús y sus padres se convierten en refugiados en un país extranjero, un país que había sido un enemigo jurado siglos antes. Exiliados, extranjeros y refugiados; ellos juegan los roles principales en las lecturas de hoy. Ellos juegan el papel principal en la formación y la misión de la Iglesia. Verdaderamente, todos somos "miembros del mismo cuerpo" (Efesios 3: 6). No existen extranjeros en Cristo.

¿Recibes a aquellos que buscan un nuevo hogar—en tu parroquia, tu comunidad, tu país?

BACK TO LIST