The purpose of the Liturgy Corner is to provide education to parishioners about liturgy in brief and easy-to-understand articles, while encouraging people to be critical and think more carefully about the issues surrounding the celebration of the liturgy. Liturgy Corner articles are primarily written by Father Paul Turner, pastor of St. Munchin Parish in Cameron, Missouri. Fr. Paul holds a doctorate in sacramental theology from Sant’ Anselmo University in Rome. Other articles will be written by numerous liturgists and priests from around the United States, and even some within the Diocese of Orlando.
El propósito de la Esquina Litúrgica es proporcionar educación a los feligreses sobre la liturgia en artículos breves y fáciles de entender, a la misma vez anima a la gente a ser críticos y pensar con más cuidado sobre los temas relacionados con la celebración de la liturgia. Los artículos de la Esquina Litúrgica están escritos por el Padre Paul Turner, pastor de la parroquia St. Munchin en Cameron, Missouri. El P. Paul tiene un doctorado en teología sacramental de la Universidad Sant 'Anselmo en Roma. Otros artículos serán escritos por numerosos liturgistas y sacerdotes de todo los Estados Unidos, e incluso algunos dentro de la Diócesis de Orlando.
Mother's Day has been celebrated as a national holiday in the United States on the second Sunday of May since 1914. But Catholics have been celebrating a sort of mother's day since the first few centuries of the Church. The fourth Sunday of Lent, or Laetare Sunday, traditionally was a time to return to your mother church (home parish) and leave an offering.
Also known as Mothering Sunday, it naturally evolved into honoring your mother as well. The devotion to Mary, the mother of God and our spiritual mother, in the month of May gives this holiday depth for Catholics that goes far beyond giving flowers or candy on Mother's Day.
In Catholic tradition, the month of May is dedicated to Mary. Chosen by God above all other women, Mary's faith and obedience paved the way for the Incarnation. Her example teaches us faith, obedience, humility and most of all, how to love. At the foot of the cross, her heart broke for Jesus, yet she accepted God's will not only for her Son, but for herself in her new role as mother to us all. (John 19:25-27) As we honor our earthly mothers this month, let's honor our heavenly mother as well. Those devoted to her are always led to her Son. For her wise counsel tells us, “Do whatever he tells you.” (John 2:5)
de la Diócesis de Little Rock, Arkansas
El Día de la Madre se ha celebrado como un día festivo nacional en los Estados Unidos el segundo domingo de mayo desde el 1914. Pero los católicos han estado celebrando una especie de día de la madre desde los primeros siglos de la Iglesia. El cuarto domingo de Cuaresma, o domingo de Laetare, tradicionalmente era un momento para regresar a su “madre iglesia” (parroquia de origen) y dejar una ofrenda.
También conocido como Domingo de la Madre, naturalmente evolucionó para honrar a las madres también. La devoción a María, la madre de Dios y nuestra madre espiritual, en el mes de mayo le da a los católicos un significado a este día festivo que va mucho más allá de regalar flores o dulces en el Día de la Madre.
En la tradición católica, el mes de mayo está dedicado a María. Elegida por Dios sobre todas las demás mujeres, la fe y la obediencia de María allanaron el camino para la Encarnación. Su ejemplo nos enseña fe, obediencia, humildad y, sobre todo, cómo amar. Al pie de la cruz, su corazón se rompió por Jesús, pero aceptó la voluntad de Dios no solo para su Hijo, sino para sí misma en su nuevo papel como madre para todos nosotros. (Juan 19: 25-27) Al honrar a nuestras madres terrenales este mes, honremos también a nuestra madre celestial. Los devotos de ella siempre son conducidos a su Hijo. Porque su sabio consejo nos dice: “Haz lo que Él te diga”. (Juan 2:5)
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